Llegamos al fin de este
año tan complicado y estimulante y al comienzo de uno nuevo, vaya perogrullada.
Estamos satisfechos, contentos con los resultados obtenidos en esta editorial,
la primera en el mundo (hasta que se demuestre lo contrario) que abrió sus
puertas, ventanas y posibilidades durante este episodio covídico. Aquí y allá,
ya lo hemos dicho en alguna oportunidad, nos hemos fortalecido, hemos aprendido
sobre la marcha, nos hemos interconectado y entusiasmado con personas
maravillosas, hemos forjado vínculos muy valiosos que perdurarán en el tiempo.
Desde ya agradecemos a cada autor y autora de la Comunidad Olivérica,
agradecemos cada posteo aplaudido, cuestionado, interpelado o comentado. Nos
apasionan los libros, los buenos textos con contenido, todos los fragmentos que
hemos recortado para ustedes, cada uno de los casi 150 posteos que hemos
brindado este año, con un diseño nuevo, único e inédito en cada publicación, delicadamente elaborado para
vuestro deleite visual. Agradecemos además a tod@s los artistas plásticos y superlativ@s
que han acompañado a cada uno de los textos, también inéditos, que se publicaron durante
el año en el Colectivo de Los Verdes Platónicos y Paralelos, palabras
contundentes que luego tuvieron su eco aquí, en este blog. Aprovechamos para comunicarles, además,
que ya estamos encaminados en la edición de tres nuevos libros en papel. Ya
irán recibiendo las novedades.
Queremos agradecer
también, y muy especialmente, a esa encantadora minoría que conforman aquellas extraordinarias
personas que nos regalaron con tanto esmero, con tanta dedicación, su más
absoluta indiferencia. Somos devot@s de la resiliencia, lo hemos dicho, y cada
uno de esos silencios (algunos tan amorosamente calculados) nos ha hecho elevar
la apuesta, postear más seguido, esforzarnos cada día un poco más, hacernos
cada vez más conocid@s, vender más libros, posicionarnos con firmeza en el
mundo editorial y en un lapso muy breve de tiempo. Entendemos perfectamente que
las reglas impuestas de cierta posmodernidad son un tanto… ¿cómo decirlo sin
herir susceptibilidades tan enquistadas, intentando transmitir todo lo
contrario?...son un tanto… ¿cómodas? Vivimos en un mundo en donde se sigue
premiando el esfuerzo, claro, pero también transitamos el devenir de una época
en donde tanta gente tiene la creencia (considerable) que cambiar una foto en
el perfil de wasap o publicar en las redes lo que está almorzando es tanto o
más meritorio que escribir un libro o un muy buen texto. Gente entrañable, tan
querida, que tiene la creencia que hacerse una selfie (con flash) frente al
espejo del baño es más loable que pintar un gran cuadro o hacer una ilustración
excelsa.
La difusión de cada posteo de este gran blog
se ha hecho exclusivamente por wasap, nos resultó muy atractiva y novedosa esa
vía de intercambio, la hemos hecho desde la editorial y han colaborado en la
transmisión de nuestros mensajes un montón de amig@s, que luego extendieron su
participación en otras redes sociales. Hay publicaciones de autores consagrad@s,
emergentes e inédit@s con cientos y cientos de lecturas, el registro interno de
este espacio virtual así lo señala. Nos sorprende y alegra. Y volvemos a
agradecerlo. Dicho todo esto, nos vemos, pues, a la vuelta de la esquina, que
queda en el 2021. Iremos publicando, nuevamente, buen contenido y diseño cuando
amerite y nuestras otras múltiples ocupaciones nos dejen el tiempo y el espacio
necesario para hacerlo. Confiamos que el que viene será un Gran Año. Gracias
por leernos, por acompañarnos, por estar.