jueves, 15 de septiembre de 2022

OLIVERIOS & PLATÓNICOS / INTRODUCCIÓN A LA VIDA, OBRA, SEXO Y ARTE DE ALBERTO CARLOS BUSTOS, MUNICIPAL Y PÁJARO / MIGUEL ÁNGEL SOLÁ

“La historia a la que sistemáticamente hacemos referencia es la del atropello consumado, la de la epidemia de poder que ha atacado a ciertos humanos, febriles en su ignominia. Pero, si la historia contada no debiera ser esa: ¿Cuál...? ¿Cuál, que no fundara su epicentro en muertos y heridos...? ¿Cuál, que sacudiera la morbosa letanía de quienes cómodamente reciben la buena nueva de que sus ejércitos han invadido, han destruido, han matado, han violado, han implantado el nuevo orden y regresado con el botín macilento de lo olvidable...?”

Esto fue lo que me dijo esa voz, así me habló y trasladé a mi primer cuaderno sobre él, Alberto Carlos Bustos, un 20 de marzo de 1984.

¿Por qué me eligió?... ni idea… la cuestión es que, desde ese día, regularmente, avanza en mis oídos internos su palabra -una voz temblona como pidiendo permiso pero sin dar oportunidad a decir: “No, por aquí no se entra”-, que aparece y se impone sin exigencia alguna. Esa voz que, con el tiempo, me ayudaron a expandir unos pocos amigos de distintos sexos que iré presentando al correr de mi cuento.

Nunca me hizo daño –esa voz, digo-, me fui acostumbrando a ella y -salvo en los estados de ostracismo que heredé de mi padre o los de profunda melancolía (esa que hoy se entiende como depresión) que me espejan a mi madre, escucho a Bustos y me apuro a encontrar el lápiz y el papel que lo plasme porque “la inspiración huye como una gaviota”, a su decir. Lo escribo a mano sí, y con una letra pequeñísima -nada parecida a la mía-, que me obliga a montarla sobre letra pequeñísima (literal: escribo sobre lo ya escrito), para devanar luego todo ese lío de pensamientos y emociones, como se hace con un ovillo enredado por un gatito juguetón.

Al transcribir lo dictado, puede que haya equivocaciones y hasta “ayuditas” -ni pedidas ni necesitadas por el verdadero autor-, pero no voy a pedir disculpas. Errar es humano y esa voz aparece cuando quiere y dónde quiere y todas sus palabras -por más diferenciadas a lo largo de los siglos-, cuando sólo el sentido del oído concurre a recibirlas, pueden necesitar atraparse con la ayuda de la imaginación. Y la imaginación cocina, deja el plato servido y se va. Y uno come, a veces sin saber qué. En menudo trabajo me ha metido esa voz…

La palabra “archivos” rebota en mi cabeza. Archivos sin amor, o con mucho amor, o despiadado amor, archivos de amores llenos de luces y sombras… amor a borbotones, que la voz va olvidando en mí como si fuera alguien confiable.

Hagan el esfuerzo de entenderme: pasé estos últimos años negándome a escucharla.

No quiero su poesía; no quiero su absurda manera de vivir respondiendo a cada frustración con un acto creativo –práctica que se ha trepado como hiedra a mi árbol; al sexual, también-, ahogando mi propia vida, impidiendo mi sanación. ¿Cuál…?

Esa voz es parte de mí, temo que al abrir las compuertas, todo su palabrerío acumulado me esclavice al lápiz y al papel, pero sin esos amigos con quienes cantarla y decirla y musicar sus dolores y alegrías, me siento perdido.

Es parte de mí, sí, no quiero matarla ni ser poco agradecido con la cantidad de archivos de los que me hizo depositario porque sí, pero tampoco quiero aguantarla a su manera. No a esta edad mía y sintiéndome tan solo como el dueño de esa voz a sus treinta y cuarenta y cincuenta y más años, impidiéndome escuchar otro sonido. Siento que me inyectó algo -quizá tan potente como las mismas vacunas contra esta puta pandemia que ha transformado mi final de fiesta en un no poder ver las hermosas bocas y lenguas que la divinidad nos dio para lucir y lucirnos, en algo muy privado.

Año 2022. Me llamo Miguel Ángel Solá Vehil. Tengo setenta y un años, necesito -si quiero seguir viviendo algo más- y dada la soledad que me rodea y pone en duda mi animal social, letrigrafiar esa voz -con nombre, apellido, oficio y vocación-, ante el pequeño mundo que va a leer a continuación. Si quiere. Yo lo cuento igual…

Poco se sabe de Alberto Carlos Bustos, o casi nada… municipal de trabajo, pájaro de vocación; padre y propulsor del estilo "ad-hoc-quino" -a propósito de adoquines-, la más virtuosa expresión en adoquinado pictórico plano, conocida hasta hoy. Artista. Partícipe en casi todo; dueño de nada. Algo parecido a quienes vemos en una semilla la manifestación más acabada de la fe. Aquí, entonces, el fruto de varios años de reconstrucción de hechos y circunstancias que hacen a la existencia de datos sobre la vida, obra, sueños y sexo de Alberto Carlos Bustos, municipal y pájaro; y a la casualidad, si la hubiera, que me ligó a su indudable paso por esta tierra. Y la voz dijo…

 “¡Adelante, amigos! ¡Pasen y vean

cómo engorda la miseria alrededor...!

¡Pasen y vean! ¡Ya no cantan los pájaros

y las arañas tejen paralelas sin apoyo...!

¡Pasen y vean a las vacas viviendo en hormigueros

y a las tortugas agitando alas de murciélago...!

¡Pasen y vean, señoras!

Hay de todo, como en botica: mucosidades pastosas llenas de consuelo;

premios medianos como alopecias, micosis, sarnas, culebrillas...

O bien premios mayores a elegir: sífilis; tuberculosis;

cánceres de cualquier tipo; algún infarto al miocardio;

y hasta un almuerzo con el de facto Prescindente de la Nación Argentina...!

¡Pasen y sientan el asco que brota de los cerebros libres,

de los corazones tumultuosos, de los pulmones hechos al aire no contaminado...!

¡Pasen y asómense al bestialismo, a la ignorancia, a la incapacidad,

a la corrupción, a la vulgaridad, a la tiranía...!

¡Pasen, señores...! ¡Enfréntense a estos espejos que todo deforman.

Observen detenidamente en qué se han convertido por obra y gracia

de unos feriantes siniestros...!

¡Sí, pundonorosos cómplices de toda la cobardía que tolera y calla,

renegando del elemental instinto de conservación...! ¡Pasen y vean…!

¡Pasen, señores y señoras...! ¡Han pagado la entrada y merecen todo;

 y si bien buscan, mal encontrarán mucho más...!

¡Hombres y mujeres de ésta tierra!:

¡Pasen y diviértanse a lo ancho y a lo largo y a lo alto

de esta casa color rosado; construida para hombres

y habitada por intermediarios de la ignorancia que esclaviza...!

¡Luego, saciados ya, regresen a sus constituidos hogares

y arropen a sus criaturas, relatándoles cuentos de hadas buenas,

gnomos guardianes príncipes azules y brujas verdes…

porque lo que aquí vivan, jamás podrán contarlo si les queda un gramo de vergüenza...!

¡Ustedes permiten la existencia de este barracón de horrores que,

por ahora, les permite dormir, aunque les robe el sueño...!

Devendrá el insomnio que trae remordimiento y sacrifica criaturas...

¿Quiere usted saber por qué será filicida...?

¡Pase y vea, señora...! ¡Pase y vea, señor...!

¡Pasen y vean...!

 

 “Visita guiada:  Alberto Carlos Bustos. Buenos Aires, septiembre de 1929.

“Alberto Carlos Bustos nace en Tanti, poblado cordobés de la República Argentina, el 31 de enero de 1926 bajo el patrocinio de una lluvia torrencial", según el historiador Maximino Bengolea, habitante de Merlo (provincia de San Luis). Sin embargo, Terencio Gómez de la Serna -historiógrafo del coronel Amancio Virá Pomeo-, adjudica a “Rosario (provincia de Santa Fe) la cuna del antes nombrado, en fecha no establecida del mes de agosto del mismo 1926”. -

"El Pregonero". Agosto 23 de 1956.)

 Belisario Rosquet, abogado, oriundo de la localidad de Venado Tuerto (Santa Fe) -aunque establecido en la Capital Federal desde los ocho años- sostiene, a su vez, que: “Alberto Carlos Bustos, nació un 8 de junio, también de 1926, en Lincoln, provincia de Buenos Aires.-

 Maximino Bengolea, ortopedista, refuta esta versión, advirtiendo que: "Belisario Rosquet no existe en los padrones de Venado Tuerto ni en los de la Capital Federal y que, por tanto, sospecha sea un "pista falsa" de las sembradas por ciertos detractores de Bustos que  hicieran circular para negar a éste identidad, terruño y fiesta de cumpleaños". Y añade: “La fecha de nacimiento de Alberto, de no ser la del 31 de enero de 1926, podría situarse en algún día del mes de mayo de 1926 y sin lugar a dudas en Córdoba ciudad".

"La Saeta Cordobesa".  Marzo de 1959 

 

jueves, 8 de septiembre de 2022

OLIVERIOS & PLATÓNICOS / TRADUCCIONES (5) / EPIFANIAS / VARIOS IDIOMAS

Die Statue fragte:

-Existiere ich?      (1)

Het (stand) beeld vroeg:

-Besta ik?             (2)

 La estatua preguntó:

-¿Existo?           

 

 Sagte die vom Maler gerade kreierte Figur:

-Ich existiere           (1)

Het (stand)beeld, net gemaakt door de schilder zei:

-Ik besta                 (2)

 Dijo la figura recién creada por el pintor:

-Existo                   


He was the last hermit, and still, he never felt lonely.Dawns, dusks, the night and the day were his friends. A sprout, a flower, a tree. The colors of the sky, the climates and their temperatures. The moon was his woman; his shelter the silver light she emanated. His lovers were all the harvests that would bring about rains. His parents could be found amid time, and his children among the ones he had never had.            (3)

Era el último ermitaño y, aún así, nunca se sentía solo. Sus amigos eran los atardeceres, los amaneceres, el día y la noche. Un brote, una flor, un árbol. Los colores del cielo, los climas y sus temperaturas. Su mujer era la luna, su abrigo la luz plateada que de ella emanaba, sus amantes todas las cosechas que luego traerían las lluvias. Sus padres se encontraban entre el tiempo y sus hijos entre los que nunca había tenido.


יש מקום בפטגוניה שבו למים יש כחול של שמיים בלתי אפשריים, כחול שלא נראה כמותו. אגן הזה, החבוי באמצע הרי האנדים, נותר מחוץ להישג ידו של האדם, ומעבר לציפורים, חרקים ובעלי חיים, העדים המיוחסים היחידים לתופעה זו היו הטבע, ימיו ולילותיו, המתמזגים בין טורקיז לשחור, שוכבים בשמיים, כנראה ישנים, עד שהם הופכים לנוזלים שעפים על המים, מזון שישתו על ידם, האלפים, עדים שאפילו לא תועדו על ידי חרקים  *

* (4)

Hay un lugar en la Patagonia donde el agua tiene el azul de un cielo imposible, un azul nunca visto. Esta olla, escondida en el medio de los Andes, ha permanecido fuera del alcance de los humanos y, más allá de los pájaros, los insectos y los animales, los únicos testigos privilegiados de ese fenómeno han sido la Naturaleza, sus días y sus noches, derritiéndose entre turquesas y negros, extendidos en el cielo, aparentemente dormido, hasta transformarse en líquidos que vuelan sobre el agua, alimentos que serán bebidos por ellos, los duendes, testigos que ni siquiera han sido registrados por los insectos.

 

Traducción al alemán (1): Ximena Romero

Traducción al holandés (2): Eric Vanthillo

Traducción al inglés (3): Lola Hernández

Traducción al hebreo (4): Sissi Pagani

Textos en castellano: Nicolás García Sáez, de su libro ¨Breve cuaderno de las epifanías¨


jueves, 1 de septiembre de 2022

OLIVERIOS & PLATÓNICOS / TRADUCCIONES (4) / 24 HORAS CON MI ÁLTER EGO Y MI SÚPER YO / LAURA RIZZO

 

Il paesaggio è spartano. Illuminazione soffusa. Il gioco si svolge in a Casa di due stanze dove non entra la luce del giorno. Buenos Aires, Rosario e Córdoba sono presentate come possibili opzioni urbane. C'è una poltrona a tre pezzi con una persona seduta al centro. Da un lato c'è un tavolino rotondo e sopra, una bottiglia di whisky chiusa. Dietro si può vedere una biblioteca dove sono presenti diverse opere di classici come Cervantes, Dante e Shakespeare che occupa quasi tutti gli scaffali e su un lato del mobile - sotto - sopravvive una raccolta quasi completa della storia del Club Atlético Boca Juniors. Sulla parete sopra la testa del personaggio c'è un orologio. Lo spettacolo inizia alle 12 di sera. Non appena inizia il secondo atto, l'orologio indica che è l'una del mattino. L'atto 3 è iniziato, l'orologio indica che sono le 2 del mattino. A partire dall'atto 4, l'orologio indica che sono le 3 del mattino, e così via fino all'ultimo atto, che è il ventiquattresimo, dove l'orologio batte già le 11 di sera.

 

 La escenografía es espartana, la iluminación tenue. La obra transcurre en una vivienda de dos ambientes donde no entra la luz del día. Buenos Aires, Rosario y Córdoba se presentan como las opciones urbanas. Hay un sillón de tres piezas con una persona sentada en el medio. En uno de los costados se ubica una mesa pequeña y redonda y, sobre ésta, una botella de whisky y sin abrir. Detrás se puede apreciar una pequeña biblioteca en donde hay varias obras de clásicos como Cervantes, Dante y Shakespeare, ocupando casi todos los estantes, y en un costado del mueble - debajo - sobrevive una colección casi completa con la historia del Club Atlético Boca Juniors. En la pared, arriba de la cabeza del personaje, hay un reloj. La obra comienza a las doce en punto de la noche. Apenas arranca el segundo acto, el reloj indica que es la una de la mañana. Comenzado el tercer acto, el reloj indica que son las dos de la mañana. Iniciado el cuarto acto, el reloj indica que son las tres de la mañana…y así sucesivamente, hasta el último acto, que es el vigésimo cuarto, en donde el reloj ya está marcando las once en punto de la noche.


Traducción al italiano: Laura Rizzo

Texto: Nicolás García Sáez

Perteneciente al libro del autor ¨24 horas con mi Alter Ego y mi Súper Yo¨

jueves, 25 de agosto de 2022

OLIVERIOS & PLATÓNICOS / TRADUCCIONES (3) / Y UN VIAJE A LA LUNA / CECILIA CARTWRIGHT

I have had the good fortune to know many places. Too many, maybe. As a traveler, as an immigrant and as a journalist, working for newspapers, magazines, airlines and tourist offices here and there. I have been surprised, I have loved, I have felt nostalgia devouring my insides as I succumbed to the charm of endless landscapes. In this way, desolate, tremulous, sad but also ignited, I was able to contemplate   sublime sunrises and sunsets which ruminated between nightfall and marvel. Today, established and a bit more serene, I am writing to you from here, a silent, strange place. 

 Among these comings and goings nothing has surprised me more than the moon, or the different moons which the only one comprises, sumptuous and suspended between the heavens of every American sky.  For the moon, you might not know, shines in that continent like nowhere else. Needless to say, I am not referring to what the dimmest North Americans proclaim from the rooftops with such gusto to be “their” continent. According to many of them (this is common knowledge but I clarify it just in case) “America” is what lies between the Bravo river and the Canadian border. The rest is a mass of civilized ice where French is spoken, to the north, and a wild backyard to the south, where Spanish is spoken. A patio used for dumping useless scraps and, now and then, rummaging through it to see if they find anything worth salvaging. 

It is necessary for me to state that this is not the typical diatribe by the Latin brother from the Big Fatherland who hates Uncle Sam. I have not had the pleasure of meeting the old man in the top hat, with the dirty look, cautionary forefinger, satirized, inevitably, beyond the stars, so American. I love jazz, funky (in fact, I started to play the saxophone at 15 because I was, and still am, a fan of James Brown), two or three beats, Pollock, Basquiat, Breaking Bad, Sundance films and  a couple of other things. Even in this select rosary of intense journeys and disjointed moods that I will present below, and that I was able to experience before setting off on the journey that brought me here, you will be able to read an article about a very important city in that country, a place as chaotic as it is extraordinary which has the power to intimidate the moon with its neon lights and make it shine in that desert so vast, mysterious and close, like in very few other places in the world.  It is the first article that I will present. The other four destinations which I have chosen and recalled, among other things, because of the different impressions I got of the same moon while I observed it from each of them, belong to Latin America (that which includes that gigantic community, so kind and warm, which can be synonyms, can’t they?) South America, or to put it simply, yes, why not? the first, the real one, everyone’s America. *

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He tenido la suerte de conocer muchos lugares. Tal vez demasiados. Como viajero, como inmigrante y como cronista, trabajando para diarios, revistas, líneas aéreas y oficinas de turismo de aquí y de allá. Me he sorprendido, he amado, he sentido la nostalgia devorándome las entrañas mientras caía rendido ante el encanto de infinidad de paisajes. De este modo, desolado, trémulo, triste pero también encendido, pude contemplar amaneceres excelsos y atardeceres que rumiaban entre el ocaso y la maravilla. Hoy, establecido y un poco más sereno, les escribo desde aquí, un lugar silencioso y extraño.


Entre estas idas y vueltas nada me ha sorprendido tanto como la luna, o las diferentes lunas que hacen a la única, suntuosa y suspendida entre el firmamento de todos los cielos americanos. Porque la luna, tal vez no lo sepan, luce en ese continente como en ningún otro lado. De más está decir que no me refiero a lo que los estadounidenses más obtusos proclaman, tan gustosos y a los cuatro vientos, con tal imperial atrevimiento, como “su” continente. Según muchos de ellos (esto sí que ya es muy sabido, pero aclaro, por si oscurece) “América” es lo que está entre el río Bravo y la frontera canadiense. El resto es una masa de hielo civilizado en donde se habla francés, al norte, y un patio trasero y salvaje , al sur, en el que se habla castellano. Un patio utilizado para arrojar los restos que no sirven y, de vez en cuando, ir hasta allí a revolver todo y ver si encuentran algo que valga la pena. 


Es menester que les comunique que ésta no es la típica perorata del hermano latino de la Patria Grande que odia al tío Sam. No tuve el gusto de conocer al viejo de la galera, mirada turbia, dedito conminatorio, satirizado, era inevitable, hasta más allá de las estrellas, tan americanas. Me encanta el jazz, el funky (de hecho comencé a tocar el saxofón a los 15 años porque era y sigo siendo fan de James Brown), dos o tres beats, Pollock, Basquiat, Breaking Bad, las pelis del Sundance y algunas cosas más. Incluso en este selecto rosario de intensos periplos y de estados de ánimo desunidos que a continuación les presento, y que pude experimentar antes de emprender el viaje que me trajo hasta aquí, podrán leer una crónica sobre una ciudad muy importante de ese país, un lugar tan caótico como extraordinario que tiene el poder de intimidar a la luna con sus neones y hacer que luzca, en ese desierto tan vasto, misterioso y cercano, como en pocos lugares del mundo. Es la primera crónica que les presento. Los otros cuatro destinos, que he elegido y recordado, entre otras cosas, por las diferentes impresiones que me causó esa misma luna mientras la observaba desde cada uno de ellos, pertenecen a la América Latina (aquella que incluye a esa comunidad gigantesca, tan amable y caliente, que pueden ser sinónimos, o no) la América del Sur, Sudamérica, o simplemente, si, ¿por qué no?, la primera, la verdadera, la América de todos. **

 

*Traducción al inglés: Cecilia Cartwright

**Texto: Nicolás García Sáez

**Perteneciente al libro del autor ¨Cinco crónicas americanas y un viaje a la Luna¨

 

jueves, 18 de agosto de 2022

OLIVERIOS & PLATÓNICOS / TRADUCCIONES (2) / NEPTUNE ET LES FAUNES / LAURA BALAGUER

Évolution


Cela partit / sous l’ombre du belombra / avec un crapaud / et une belle grenouille / reposant pour toujours dans le jardín

 il y eut un chat / avec un diminutif célèbre / qui arriva un jour / et le suivant s’en alla / en me brisant le cœur en morceaux

 il y eut un axolotl / qui en peu de mois / régénéra ses jambes, amputées / et se faufila sous la boue / d’une sombre barque mexicaine

il y eut un lémur noir / qui mordit un ver / envenimé / trompé / pour halluciner avec le cyanure dans les hauteurs d’un baobab

il y eut un singe fou avec un cocktail / d’alcool fruité / avec de la mousse dans la bouche / d’un porc-épic / il y eut un rêne cherchant un champignon sous la neige

il y eut, oui, un dauphin jaune / qui adhéra / aussi / à ma peau / pour multiplier ses voix / de points cardinaux / pour monter / en une seule pièce, un animal fabuleux / celui-là / L’Unique, l’essentiel / couvert par le souvenir de tous les autres  *



Evolución


Aquello partió / bajo la sombra del ombú / con un sapo / y su bella rana / reposando para siempre en el jardín

hubo un gato / con diminutivo célebre / que llegó un día / y al otro se fue / rompiendo pedazos de mi corazón

 hubo un axolotl / que en pocos meses / regeneró sus piernas, amputadas / y se deslizó bajo el barro / de una barca oscura mexicana

 hubo un lémur negro / que mordió a un gusano / envenenado / equivocado / para alucinar con el cianuro en las alturas de un baobab

hubo un mono loco con coctel / de alcohol frutado / con la espuma en la boca / de un puercoespín / hubo un reno buscando un hongo bajo la nieve 

 hubo, sí, un delfín amarillo/ que se adhirió, también, a mi piel / para multiplicar sus voces / de puntos cardinales / para armar / en una sola pieza, a un animal fabuloso / aquel / El Único, esencial / cubierto por el recuerdo de todos los demás  **

 

Adelanto /  Neptune et les faunes/  Editorial Oliverio

*Traducción al francés: Laura Balaguer

**Poema original: Nicolás García Sáez

 

viernes, 12 de agosto de 2022

OLIVERIOS & PLATÓNICOS / TRADUCCIONES (1) / NETUNO E AS FAUNAS / PAOLA ARBISER

Tenho o corpo de Leónidas nas Termópilas / lacônico entre os jardins menos trêmulos de Esparta / claros e luzes estoicas daquele verão um pouco raivoso / (a dúvida é barroca) / os soldados se mexem, carregam uvas, espadas / periecos comparecem à fogueira celebrada às margens do Eurotas / é notória a mobilidade das damas / na frente do David de mil oitocentos e catorze

Infiltram-se entre os zéfiros as melodias de pântanos remotos / os servos aplaudem tibiamente / permutas ou descontos / (gritos de comércio) / não põem em xeque o fosso

Do céu: a Maravilha / o cabo e o rabo da Itália / Grécia, Albânia / do Jônico ao Boreo / De curso, de bacia / Cabo Karagol em Corfu / Cantábria, Épiro, o Peloponeso / e ali / embaixo / mais uma vez as Termópilas *

 


Tengo el cuerpo de Leónidas en las Termópilas / lacónico entre los jardines menos temblorosos de Esparta / claros y luces estoicas de aquel verano un poco rabioso /  (la duda es barroca) / los soldados se mueven, llevan uvas, espadas / los periecos asisten al fogón celebrado a orillas del Eurotas / ya habrán notado la movilidad que tienen las damas / frente al David de mil ocho catorce

Se cuelan entre los céfiros las melodías de pantanos remotos / los siervos aplauden tibiamente/ trueques o descuentos / (gritos de comercio) / no le hacen jaque al agujero

 Desde el cielo: La Maravilla / el cabo y el rabo de Italia / Grecia, Albania / del Jónico al Boreo / De curso, de cuenca / Cabo Karagol en Corfú / Cantabria, Epiro, el Peloponeso/  y allí / abajo / otra vez las Termópilas**

 

Termópilas / Netuno e as faunas / Editorial Oliverio

*Traducción al portugués: Paola Arbiser

**Poema original: Nicolás García Sáez

 

jueves, 4 de agosto de 2022

OLIVERIOS & PLATÓNICOS / SILVIA CHAHER / TEXTOS Y FRAGMENTOS AZAROSOS (5)

Utopía y Horizonte para batallar como equilibristas, muchas veces, en  la inercia de lo que se nos impone como única verdad. Un Gran Desafío  que ya lo encontramos en la Literatura (bálsamo para estos tiempos) y su exquisita mixtura de ficción y realidad.

 

jueves, 28 de julio de 2022

OLIVERIOS & PLATÓNICOS / SILVIA CHAHER / TEXTOS Y FRAGMENTOS AZAROSOS (4)

Resiste en las ondulaciones infinitas del tiempo la lucidez que ilumina otras gamas, colores primarios en  transformaciones y desplazamientos que van plasmando otros escenarios, curiosa búsqueda, van resurgiendo las voces que claman en la circularidad, que se apartan de ella, que no repiten cierta Historia. Advertir la tenue  intensidad de la diferencia señala los  atajos que mueve a la insolencia indomesticable.

 

jueves, 21 de julio de 2022

OLIVERIOS & PLATÓNICOS / SILVIA CHAHER / TEXTOS Y FRAGMENTOS AZAROSOS (3)

Un rato más…y sube la marea  / una ola, en su cresta burbujeante, invita al baile, va surcando  los  rincones, los ropajes de la espera / con su piel etérea atraviesa la distancia / del misterio más cercano que hace ausencia // La quietud ha detonado, resuelta e insolente / la saga de hilos que tejen  los  secretos / rizoma de la magia marina, que llama a embarcar  / el aire somnoliento, el que inhala su rumbo  / el que atesora el amanecer en un suspiro / para dejar tatuado en su vientre púrpura / los  nombres de sus pasos más intensos, más sagrados,  más amados.

 

jueves, 14 de julio de 2022

OLIVERIOS & PLATÓNICOS / SILVIA CHAHER / TEXTOS Y FRAGMENTOS AZAROSOS (2)

Las conexiones más nobles que nos unen, despojadas de cualquier linaje, son esencias imperfectas que, en el espacio de la pesarosa soledad, se juegan entre la vitalidad y el abismo. Todo va mutando en el azar artesanal de los acontecimientos. //  El frío se abriga en la morada del lenguaje, con sus gérmenes inexplorados del universo,  plausible a las travesías más intensas y arriesgadas. Imperan y esperan otras posibilidades simultaneas y en caída libre. Entre el vértigo de lo más ambiguo y disyuntivo hay mundos desnudos y acallados.

 

jueves, 7 de julio de 2022

OLIVERIOS & PLATÓNICOS / SILVIA CHAHER / TEXTOS Y FRAGMENTOS AZAROSOS (1)

Desde el mullido lecho, junto a la ventana, la cala lo distrajo: pura perfección / Su tallo la sostiene elegante , de pie, en el atril, torrente de plenitud, intransferible y voraz. Escucha su corazón correr hasta el fuego, mudo en su efímera verdad / El tiempo queda embargado bajo el sol / Un diario afirma lo que ayer negaba, exhibe hoy la otra versión, lo más cercano queda borrado y todo lo que vino después, con cápsulas, sobre alguna historia que no fue, diluyen el dolor, ahora cuerpo de luz en aquel recuerdo, retazos de un amor.

 

martes, 5 de julio de 2022

OLIVERIOS & PLATÓNICOS // LAURA CHIAVETTA // HOLODOMOR (5)

El miedo y el terror me paralizaron por un instante. Hasta que comprendí la gravedad de las circunstancias y eché a correr, sacando energía de la propia desesperación. En el mismo segundo mamá abrazó fuerte a Andrei e hizo lo mismo. Pero los hombres la alcanzaron, arrancándole de sus brazos a mi hermano.  Escuché los gritos y me detuve.  Me escondí entre los pastizales, entregándome a la más sombría contemplación. Mamá gritó. Imploró clemencia. A cambio de sus súplicas recibió golpes. Quedó tumbada y, a lo lejos, su rostro me pareció pálido, como la muerte misma. Jamás logré borrar de mi memoria la escena que siguió. Lo vi todo. Vi la fogata y lo indecible. La más espantosa de las muertes.Me sentí culpable, impotente, pero ¿qué podía hacer con solo siete años y en el estado en que me encontraba? Sin embargo, lo imperdonable fue aquel pensamiento fugaz, y la reacción de mi organismo. El olor a carne quemada se esparció por el aire, impregnando mis fosas nasales. Y al instante sentí que brotaba saliva de mi boca, a la vez que los jugos gástricos se preparaban. Un pensamiento, tan fugaz, tan espeluznante que no soy capaz de transcribirlo. Había aguantado hasta donde la naturaleza humana logra resistir. Escondí la cabeza entre mis manos y lloré con la más profunda desesperación.

 

domingo, 3 de julio de 2022

OLIVERIOS & PLATÓNICOS // LAURA CHIAVETTA // HOLODOMOR (4)

Seguimos avanzando, respirando a cada paso la pestilencia. El camino se había despejado y se extendían ante nosotros las calles desoladas. Tan desoladas como nuestra pesadumbre. Recuerdo que me sentía muy débil, reuní todas mis fuerzas y seguí caminando. Llegamos al pozo. Mamá sentó a Andrei en el suelo y cargó el bidón con agua. Bebimos los tres. Nos mojamos las caras. Sentí una inconfesable delicia, el más exquisito placer de todos, a la vez que experimentaba la culpa y pensaba en Borys. El sol comenzó a ocultarse, por lo que debíamos regresar. Mamá cargó el bidón por última vez, luego se agachó y levantó a Andrei del piso; lo cargó en sus brazos, mientras yo observaba su rostro demacrado y triste. No obstante, se notaba que ella albergaba en su interior una enorme entereza para soportar los infortunios que nos sucedían. Recuerdo la gran debilidad que padecí y el retorno de las impiadosas punzadas del hambre.

 Tomamos otro camino hacia la aldea; mamá deseaba evitar mi encuentro con los despojos de Borys, si es que aún existían rastros. La oscuridad avanzaba lentamente, tan lenta como nuestros endebles pasos. Mis rodillas se entrechocaban con frecuencia y más de una vez caí de bruces.  Una enorme luna alumbraba el camino. Estábamos a doscientos metros de casa cuando tres hombres nos interceptaron. Mi corazón se sobresaltó al mismo tiempo que mamá lanzó un grito desgarrador y tiró el bidón; el agua se esparció por la tierra seca.

—¡Corre, Marko! ¡Corre!


 

viernes, 1 de julio de 2022

OLIVERIOS & PLATÓNICOS // LAURA CHIAVETTA // HOLODOMOR (3)

Yo sostenía la correa de Borys, e iba de la mano de mami. Andrei me miraba desde lo alto, su cabeza estaba apoyada en el hombro de nuestra madre. Recuerdo que me sonrió, o por lo menos eso pensé; ninguno de nosotros contábamos con las fuerzas necesarias para desperdiciar energía en gesticulaciones. Caminamos unos veinte metros en silencio, hasta que nuestro perro ladró. Los vecinos se alertaron y salieron de sus casas.

Apuramos la marcha. Nos seguían; cada vez se sumaban más, y cada vez más cerca. Volteé mi cabeza. Eran hombres y mujeres, sostenían palos y piedras. También había algunos niños.

—¡Vamos, vamos! —dijo mamá—, camina más rápido.

Me asusté. Y fui consciente de nuestra peligrosa situación; hasta olvidé que tenía sed. Estaba aterrorizado. Seguimos caminando rápido mientras los vapores hediondos nos abrazaban y el tumulto de gente nos perseguía, apurando el paso; los teníamos a escasa distancia. Mamá me tomó de la mano, fuerte, muy fuerte. Y aguijoneada por la desesperación me ordenó:

—Suelta a Borys.

—¡Mamá! —protesté y seguí sosteniendo la correa.

—Suelta a Borys.

—¡No! —grité con dificultad, tenía la garganta realmente seca.

Mamá me quitó la correa de la mano y soltó al perro. Al instante, la gente se abalanzó sobre mi amado Borys. Apuramos otra vez la marcha, mi madre lloraba y me arrastraba de la mano para evitar que observara lo que sucedía. Jamás olvidaré la intensa angustia de terror que experimenté. Sin saber en ese momento que lo peor aún nos aguardaba. A lo lejos se oían los gritos de júbilo, y escuché el último quejido de Borys.


 

miércoles, 29 de junio de 2022

OLIVERIOS & PLATÓNICOS // LAURA CHIAVETTA // HOLODOMOR (2)

Las mascotas desaparecían. Nosotros aún conservábamos a Borys, un hermoso perro pastor alemán. Nuestro afecto por él iba más allá de lo usual, por lo que mi madre se negaba a sacrificarlo. No obstante, la conducta del animal había cambiado en los últimos días, y eso me alarmaba.

Vivíamos en el centro de la aldea, papá viajaba una vez por semana al pueblo colindante, para buscar alimentos, a veces la suerte lo favorecía, y lograba cazar tres o cuatro ratas. Sin embargo, nunca eran suficientes.

Mamá estaba flaca, cada día la piel parecía pegársele más a los huesos; lo poco que había para comer lo destinaba a nuestros pequeños estómagos. A mí me tocaba una porción más grande porque era el mayor, tenía siete años. Mi hermano, en cambio, recibía lo mínimo; su cuerpo era pequeño y apenas gateaba. Mi padre se marchó esa mañana y las instrucciones fueron muy claras:

—No salgan. Se quedan en casa hasta que regrese, y no suelten al perro. ¿Entendido?

Mami y yo asentimos con la cabeza. Sin embargo, ese mismo día, la sed nos jugó una mala pasada. Se había acabado el agua de las botellas y el pozo más cercano estaba lejos, muy lejos. Mamá colocó los recipientes boca abajo, y logró recolectar algunas gotas. Me mojé los labios. ¡Qué felicidad! ¡Qué frescura! Era supremo. No obstante, el éxtasis duró poco. Al instante volví a sentir los labios secos, resquebrajados. Y lloré. Unas pocas lágrimas se deslizaron por mis mejillas y alcanzaron mi boca, me sentí aliviado, otra vez la frescura, pero las gotas saladas acrecentaron aún más mi sed. Por otra parte, el estómago me dolía, mucho, mucho, mucho. Mamá me miraba desesperada, y también lloraba mientras sostenía en sus brazos a Andrei. No lo pensó un minuto más, buscó un bidón y salimos hacia el pozo de agua.

 

lunes, 27 de junio de 2022

OLIVERIOS & PLATÓNICOS // LAURA CHIAVETTA // HOLODOMOR (1)

Mi nombre es Marko. Me pregunto si alguna vez podré olvidar los sentimientos que experimenté aquella noche. Era el año 1932, la hambruna se esparcía por Ucrania, como una epidemia, silenciosa y mortal. Nuestra pequeña aldea no resultó inmune a semejante calvario. Los alimentos comenzaron a escasear lentamente, al tiempo que los cadáveres se amontonaban al costado del camino. El hambre se paseaba por las calles de tierra, mientras el hedor se tornaba más y más fuerte. La gente desesperada se lo comía todo, todo.

 

viernes, 10 de junio de 2022

OLIVERIOS & PLATÓNICOS / IRUPÉ ROCH / ANUNCIACIÓN DEL DON

Haciendo sonar cascabeles / viene anunciándose el don / colmado de infancia / abre las puertas del vergel / donde no hay mentiras / donde un instrumento / siempre afinado vibra / la nota justa  / y el corazón / que es su centro / no dudará jamás.

 

viernes, 3 de junio de 2022

OLIVERIOS & PLATÓNICOS / IRUPÉ ROCH / BOTELLAS AL MAR

Hacia donde las certezas se han vuelto vestigios, viajo en caravana de sueños / Vamos recorriendo extensos paisajes y en cada uno dejamos caer las máscaras de lo que no es / Todos montamos deseos que son uno solo, el mismo: llegar / Así sabrán: que el delirante estaba en lo cierto / que el visionario comprendía / que el niño no mentía / Porque la verdad sucede así, a veces / como esas botellas lanzadas al mar para ser recogidas en un futuro.

 


viernes, 27 de mayo de 2022

OLIVERIOS & PLATÓNICOS / IRUPÉ ROCH / EL APRENDIZ FRONDOSO

Bajo las lumbreras que crecen de a racimos, dejando su impronta dorada en el suelo, sobre la pausa tibia del descanso duerme el aprendiz frondoso. Es todo brotes. Todo puja debajo de la piel, las uñas, la lengua, todo ahí, latente. Su curiosidad merodea lo inconcluso para darle el trazo final con la palabra que lo nombra.